Así, los datos que podrían tenerse en cuenta serían los nombres, fecha de nacimiento, dirección del domicilio, e información de tarjetas de crédito, así como el direccionamiento IP y los datos de cada una de sus sesiones. La implementación de la directiva supone un importante cambio con respecto al actual sistema de cumplimiento de leyes que tienen los ISPs, ya que los requisitos mínimos exigidos por la UE se vuelven mucho más exigentes que la directiva que se encontraba en vigor desde el año 2005.
Los partidarios reclaman que la nueva Directiva es necesaria para que tanto la policía, como las agencias de inteligencia y seguridad, tengan un mayor control sobre los datos que se intercambian en las comunicaciones por la red, y poder ofrecer así una política de seguridad mucho más eficiente que la actual. Se cree que la disponibilidad de los datos permitirá llevar a cabo una investigación más profunda en los casos de terrorismo, y ayudará a perseguir las causas y hacer cumplir las leyes judiciales.