La Agencia Española de Protección de Datos ha comunicado a la Dirección General de la Policía que ha cometido una falta muy grave por el tratamiento que le está dando a la información confidencial de los agentes. La oficina ha actuado tras constatar que la Jefatura Superior de Valencia permitió que varios agentes conocieran que un compañero destinado en la comisaría del Marítimo tenía una enfermedad mental. La institución ha ordenado a Interior que cambie los formularios utilizados para comunicar las bajas para evitar que se produzcan nuevas filtraciones. La Administración y las empresas no están autorizadas a conocer las causas que motivan las bajas por enfermedad o accidente de los funcionarios y trabajadores.
El caso por el que acaba de actuar la Agencia se produjo en Valencia. El agente del Cuerpo Nacional de Policía destinado en la comisaría del Marítimo tuvo que comunicar que padecía una enfermedad mental cuando entregó su arma el 5 de octubre. En concreto, el impreso de retirada del arma precisaba que sufría “una enfermedad de origen psíquico”. El impreso lo rellenó un compañero porque el agente afectado estaba en su casa.
El policía denunció el caso ante la Agencia Española de Protección de Datos tras constatar que el régimen especial de la Seguridad Social de los funcionarios civiles del Estado establece que “en caso de enfermedad o accidente, los datos del diagnóstico irán codificados en los tres ejemplares (el del trabajo, el de la Mutua y el del afectado). El ejemplar para el mutualista”, en este caso el policía, “será el único que contenga la información del diagnostico”.