Desde el punto de vista de las normas que regulan la protección de datos de carácter personal, la impresión de documentos en el ámbito laboral es uno de los puntos fundamentales de una correcta política en materia de la confidencialidad, referida no sólo a la documentación sensible propiedad de la empresa, sino también a aquellos documentos que sean susceptibles de contener datos personales y que deban ser objeto de una especial protección.
La clasificación de lo que se considera “confidencial” depende, en última instancia, de una decisión de organización empresarial. Pero es necesario tener en cuenta que no poca información de la que se maneja a diario en la empresa está exenta de contener datos personales, que podrán ir del más básico al más alto nivel de seguridad, en función del tipo de dato que se esté tratando.