La cadena alemana de supermercados Lidl ha sido sancionada con cerca de 1,5 millones de euros por espiar sistemáticamente a sus empleados, según informa hoy la edición digital del semanario Stern. La empresa vigilaba a sus empleados con empresas de detectives y cámaras de vídeo, entre otras violaciones de la legislación de protección de datos.
La cantidad final que tendrá que pagar la empresa, con filiales también en España, supone la suma de las multas impuestas por las autoridades de 12 estados federados alemanes en los que Lidl tiene establecimientos, según Günter Schedler, responsable de la protección de datos y defensa de la intimidad de los ciudadanos de Baden-Württmberg, donde está establecida la sede central de la cadena. “Lidl ha concedido en el pasado muy poco valor a la protección de datos”, afirma Schedler.
La Agencia Española de Protección de Datos dictó una resolución en la que exoneró a Correos ‘de toda responsabilidad’ en relación a la demanda planteada por una supuesta vulneración del secreto de los datos personales de un trabajador.
Las dos cámaras instaladas por el Ayuntamiento en la rotonda de Nirvana, en las proximidades del busto dedicado al líder guerrillero Ernesto Che Guevara, incumplen la normativa de la Agencia de Protección de Datos. El organismo estatal establece que aquellos aparatos destinados a la captación de imágenes que graben lo que sucede en la vía pública deben contar con un registro y correspondiente archivo, una notificación que no está disponible en la agencia gubernamental.
Bien lo saben los que tienen vecinos que no pagan las cuotas de la comunidad. Iniciar una acción legal contra un moroso por una deuda pequeña no vale la pena. La cosa cambia cuando se trata de cantidades más importantes, cuando ya puede valer la pena embargar. Normalmente, la mayoría de las deudas que se contraen con las entidades financieras acaban con un embargo.